jueves, 10 de abril de 2008

Soneto del miedo y la alegría.





Cubierto de neblina está el miedo.

Ël juega con su poder tan decisivo.

Los demás son meras sombras sin apego .

Entonces él triunfa y yo lo esquivo.



En cambio la alegría es diferente.

Su presencia es sinónimo de vida.

Es todo para estar entre la gente

y hace que la quieras como amiga.



Los dos alternan hoy a nuestras vivencias.

Lo sufres o la gozas como tu igual .

No queda mas que darles nuestra paciencia.



Al miedo nunca le pidas su clemencia.

En cambio la alegría es colosal.

Cuenta para mejorar tu existencia.



Oscar Néstor Galante





Como decir estoy atemorizado
acompañado de esa neblina
que adelanta a la parca vecina
en el viaje a lo desconocido

Prefiero la propuesta amigo
de la alegria tan diferente
no nos deja tan indiferente
aleja por siempre todo enemigo

Como dices tu querido Oscar
las dos alternan en nuestro hogar
lo sufres y lo gozas como tu igual

Intento muy humildemente manifestar
que tu soneto da mucho para pensar
y que las penas matemos de pequeñas

un abrazo,
Yossi May

lunes, 7 de abril de 2008

Recomenzar.






Como siendo fina arena,

de mi alma se escurría,

fiera inquina y dura pena.


Cual arena del desierto,

filosa, seca y yerta,

dejándola triste y muerta.


Si semejaba una daga,

clavada en mi respirar,

creciendo cada jornada.


Viendo que tú te alejabas,

ajena a mi trajinar,

cuando menos lo esperaba.


En cada mañana alerta,

por tu traición a destiempo,

puse tristeza tan cierta.


Mas el tiempo lo cura todo.

Hoy un cariño nuevo

Hace vivir de otro modo.



Oscar Néstor Galante.





Volver a terminar.

Fina arena sin destino
desparramada sin cauce fijo.
Me derrumbo, entremezclo
entre el fieltro del futuro.
Soy sentido sinsentido
ambición que muere y nace
y desquicio sin fronteras
que se escapa, que se evade.
Terminar es mi objetivo
comenzar: Improperio y desatino.
Soy final de injusta causa
y así he de fenecer.
Y volver a terminar.

Liliana Varela





Gravito en torno a ti permanentemente.

Sin tu aliento, sin mí...sin ti, sin nosotros,
yo podría perder hasta la memoria,

oscilar a la deriva sacudiendo emociones
para aislarlas en redes diáfanas del mañana.

Si pudiera, yo sería luna y bañaría de eternidad
el nombre de estas dos almas que nos contienen.

Acúsame de amarte, porque te amo.

Oscar Galante.






Me aislo en el infierno de la mente.
Ya no quedan fuerzas para recomenzar.
Solo el fin agudizará el terraplén de infinitas
desdichas que se ciernen sobre mi.

Impura, inmoral, despreciada:
soy leña mojada que no puede arder.
El viento-hálito me grita tu nombre
y entre remolinos prefiero dormir.

No ansio tu imagen: no quiero. El verte
la vida hará destrozar.
Seduce mi mente la fe de mis días y colmado
el amor se atreve a soñar.


Liliana Varela