viernes, 11 de abril de 2008

Demora

Demorado en la llaga del invierno,
recibe el rostro
la pétrea caricia del olvido.
El espejo no reproduce la sonrisa de antaño.
El lápiz de labios escribe una nota de suicidio.
Demorada en la tela de araña de la inercia,
la mano que suplica se convierte en lágrima.
El tren tarda sólo seis estaciones para llegar a la locura.
La sintaxis cloquea como un celular sin batería.
Una intermitente lluvia con granizo
cae sobre la paralizada mañana.
No prosperan los besos que se sembraron
en el minuto del amor.
Demorado en el interior cósmico del que escribe,
un niño pide limosna.

Jorge Luis Estrella



Demorado en la pústula del infierno
recibe el papel
la ríspida caricia del carbón.
La pluma no refleja la felicidad conocida.
El cortaplumas ríe a carcajadas su función.
Demorada en la línea que no dobla
la musa suspende sus pliegues de madam.
La vida se asemeja a una zanja sin fondo.
La neblina pide a gritos que le permitan pasar
en tanto retoca su rostro con polvo blanco.
No germina la semilla de creatividad que
el poeta sembró antaño.
Demorado en el interior del genio de las letras,
un recién nacido rompe la bolsa de agua.

Liliana Varela

jueves, 10 de abril de 2008

Como te noté ausente.

Intenté estimularte
con mis pobres palabras,
al notarte anoche ausente.
Quise darte una razón
para que tus pensamientos
fueran un vendaval .
Aquel que siempre arrebata
mi silente ser, mi débil voz..
Tu espléndida armonía
era pausada, como de cristal.
Mas reaccionaste al advertir
mi triste devenir.
Y tu voz de pajarillo cantor
se sumó a la noche de los dos.
Noble, sacrificada , fuiste llama
que brindó calor, una vez mas.
Brava, valiente, sacaste fuerzas
Y, como siempre, te olvidaste
de tus penas, de tus tristezas.
Fui una sombra que marcha contigo.
Y di gracias por tenerte,
mujer de la luna y el mar,
tabla de salvación infinita.
Entonces te abracé
y te llamé amor.

Oscar Néstor.

*Ahura lo seguimoosssssssssss ssssssss

Como te noté ausente
mis manos fueron llamas
que quemaron tu corazón,
mis besos fueron tornados
que arrasaron con tu voz,
mis ojos fueron soles
que alumbraron tu camino..
De ausencia tornaste presencia
de indiferencia fuiste atención
y me quedé en tus pupilas
amándote con pasión...

Liliana Varela

Ah, tus manos siempre
se apoderaron de mi.
Cómo las extraño.
Con su tibieza y suavidad.
Sin embargo enérgicas
me subyugaban a cada instante.

Oscar.

¿Me amas? pregunto al verte indiferente
estando junto a mí, estas ausente,
me profesas amor porfiadamente,
veo tu alma ir por ruta diferente
tus ojos gritan y mi ser presiente
no tengo tu amor; tu boca miente.
y nace de la duda un dolor fuerte,
tortura que arrastrare hasta la muerte,
Mas, tu indiferencia aumenta mi pasión
que insiste en vivir eternamente
mi alma se obstina en esa adoración
anhelo estar junto a ti hasta la muerte
aún estando presente, estas ausente....
No puedo retenerte, ya estás ausente.

Maria Fischinger