sábado, 24 de mayo de 2008

NINGUNA ERES





Ninguna soy la que escribe ante tu mano
un deseo de noches sin costuras
ni soy quien acepte el convite
cuando alejaste mi jardín de la huerta de tus brazos

ninguna soy la que marchite la flor
que inspira tu lucha vertical encadenada de palabras

todas fui yo la que arengó con tangos la mañana

tal vez algún día
sólo uno
verás que del engaño no se vive ni se muere
que el que engaña siempre se engaña

Elisabet Cincotta
derechos de autor reservados


NINGUNA ERES
Ninguna eres
mano azulada llena de palabras,
deseo olvidado en mis retinas
flor lejana en mis gustos.

Desde que me convertí en infierno
en mi jardín colecciono
cadáveres blancos y pasajeros.

No esperes que mis ojos vean flores,
pues me acostumbré a dormir
con los ángeles de Astarot.

Yacen en mi lecho farsas de mi centro,
ninguna eres alma de tango
demasiada blanca para mi alma gris.

Juan Ricardo Sagardía

SANTOAMOR

lunes, 19 de mayo de 2008

Nos inventamos




Nos inventamos
tú y yo nos inventamos
un horizonte de ausencias
la especulación del mañana
la memoria que miente
en un ayer restregado
de utópicas huellas engarzadas
en el silencio cómplice
que vaga insomne
en el bosque de palabras
donde se saciaron los deseos
tú y yo nos inventamos
-no lo niegues-
en la luz descarnada
del engañoso oasis del amor

Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al leer el título de un poema tuyo.
Diciembre 07 de 2007-12-07

Nos inventamos ese día, esa mañana
en que el futuro se nos semejó infinito,
en el preciso instante en que los sueños
dejaron de ser fantasía
para vivir en nuestros suspiros.

Nos inventamos así: como si nada
cuajando la tristeza y la utopía,
jugando a ser libres y eternos
catando las caricias consentidas.

Nos inventamos tú y yo...
cuando menos lo esperamos.


Liliana Varela


Nos inventamos

nos inventamos
ayer para mañana
en la fragua ardiente del deseo
en las palabras que quedaron mustias
al repetirlas una y otra vez
como un eco sin destino

nos inventamos
una mañana cualquiera
al despertar los sentidos de la ausencia


Migdalia

Y en esa ausencia
el sentido ya despierto
se entrelaza con los besos
como el placer de ser dos.

Nos inventamos
en la flama de esa aurora
creando un mundo sin espinas
nos amamos: tú y yo.

Lili

Nos inventamos
paraísos de luciérnagas
atardeceres madres
de un amor ficticio

Nos inventamos
amalgamas de sueños
sórdidos mecheros
en candiles apagados

Nos inventamos
-no lo dudes-
fértiles campiñas
para no enlutar el recuerdo

Elisabet Cincotta
Al leerlas